Durante su intervención ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, el secretario general António Guterres expresó su preocupación por la creciente restricción de derechos fundamentales a nivel global. En particular, alertó sobre la situación del conflicto entre Israel y Palestina, señalando que la solución de dos Estados enfrenta serias amenazas que podrían llevar a su eliminación. Guterres describió la realidad en los territorios palestinos ocupados como un escenario de violaciones sistemáticas de derechos, acompañado de un deterioro del derecho internacional y un aumento de ataques a la dignidad del pueblo palestino.

El secretario general también destacó que el contexto internacional actual se caracteriza por el uso estratégico de la fuerza y decisiones políticas que socavan el Estado de Derecho. Criticó que los líderes mundiales traten los instrumentos de derechos humanos como si fueran un menú a la carta, eligiendo qué normas aplicar según sus intereses y desestimando las obligaciones universales. Guterres subrayó que los derechos humanos son indivisibles y su violación se está produciendo de manera amplia y sistemática por aquellos en el poder.

En relación con la crisis humanitaria en Gaza, Volker Turk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, proporcionó un análisis sobre el grave deterioro de las condiciones en la región. Turk calificó la situación de catastrófica, señalando que los palestinos enfrentan consecuencias mortales por el frío, la falta de alimentos y tratamientos médicos, así como por las operaciones militares israelíes. Resaltó la insuficiencia de la ayuda humanitaria actual frente a las crecientes necesidades y advirtió sobre la existencia de políticas de limpieza étnica y anexiones ilegales en Gaza y Cisjordania. Turk concluyó que cualquier solución política debe basarse en la equidad y en las resoluciones de la ONU que apoyan la solución de dos Estados.