El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha tomado la palabra en medio de la controversia generada por la llegada de la minga indígena a Medellín, la cual ha desatado diversas reacciones políticas, especialmente tras un anuncio relacionado con el exmandatario Álvaro Uribe. A través de sus redes sociales, Petro aclaró las supuestas restricciones que se estaban planteando hacia las comunidades indígenas en la ciudad.

En su mensaje, el mandatario enfatizó que la directiva a la Policía Nacional no busca limitar el acceso de los indígenas a Medellín, sino que se centra en la prohibición de la entrada de pederastas y abusadores sexuales que provienen del extranjero. Esta declaración se produce en un contexto en el que el debate político se ha intensificado, debido a las movilizaciones de la minga indígena en el sector de La Alpujarra.

La llegada de aproximadamente 800 personas, principalmente de la subregión de Urabá, provocó bloqueos y restricciones que afectaron el funcionamiento de las instituciones públicas en la zona. En medio de esta situación, Uribe ha criticado la protesta, sugiriendo que existen intereses ocultos detrás de la movilización y cuestionando la necesidad de la misma. Su intervención ha añadido más tensión al clima político de Medellín, en un momento donde el país se encuentra en plena campaña electoral.