El presidente colombiano Gustavo Petro utilizó su cuenta oficial en X para manifestar su preocupación por lo que considera "nuevas señales de fraude electoral". Esta denuncia surge tras reportes que indican un posible robo de curules del Pacto Histórico en el departamento de Nariño.

Petro afirmó que el objetivo de estas acciones es desestabilizar su partido y solicitó que los partidos políticos envíen abogados capacitados para supervisar el proceso en las comisiones escrutadoras. En sus palabras, enfatizó la necesidad de contar con al menos un abogado por cada comisión y mencionó varias regiones, incluyendo Nariño, Santander, Sucre, Atlántico y Bogotá, para alertar sobre la situación.

Además, el mandatario expresó su preocupación por las diferencias entre los resultados del preconteo y los escrutinios finales, argumentando que estas discrepancias se reportan a nivel nacional. En otro mensaje, también pidió la remoción del registrador de Córdoba, en respuesta a denuncias de compra de votos. Por último, instó a que todas las mesas impugnadas sean objeto de un reconteo, afirmando que la apertura de urnas es crucial para revelar la verdadera voluntad del electorado. En este contexto, el panorama político en Colombia se torna complejo con el resurgimiento del bloque opositor liderado por Álvaro Uribe, que se posiciona como la segunda fuerza en el Senado.

El Centro Democrático ha conseguido más de tres millones de votos, lo que representa un 15,6% del apoyo, reestableciendo su papel en la discusión política del país tras un periodo de menor protagonismo. En medio de estas tensiones, el Pacto Histórico se encuentra en una encrucijada, enfrentando no solo el desafío de las denuncias de fraude, sino también la presión de un opositor que ha recuperado fuerza en el escenario nacional.