Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social, ha manifestado su indignación en redes sociales contra Abelardo de la Espriella, en relación con una investigación que se remonta a 2013. Esta indagación se centra en una supuesta oferta de soborno a un testigo, lo que ha generado un amplio debate sobre la impunidad en el sistema judicial.
Recientemente, una columna reveló que la Corte Suprema de Justicia había ordenado investigar a De la Espriella por su presunta implicación en este caso, que involucra a la senadora Piedad Zuccardi, acusada de tener conexiones con grupos paramilitares. Sin embargo, a pesar de que se solicitó una revisión exhaustiva, no se han encontrado los documentos necesarios en la Fiscalía, lo que sugiere que se han perdido en el proceso administrativo.
La situación es alarmante, ya que más de diez años después de que la Corte enviara las copias para su indagación, no hay registros que indiquen avances en la investigación. La revelación de las grabaciones y el testimonio de involucrados han puesto en evidencia las conexiones entre el abogado y diversos actores políticos y empresariales, quienes aparentemente buscaban silenciar a un testigo clave para evitar futuros problemas legales. La falta de respuesta judicial ha llevado a Bolívar a cuestionar la eficacia del sistema y la protección de aquellos que supuestamente deberían ser investigados.



