El 19 de junio de 2026, Guatemala hizo entrega de su Declaración Escrita ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en relación con la soberanía de los cayos Zapotillos, también conocidos como Sapodilla Cayes. Esta acción se inscribe en el marco de un conflicto territorial más amplio que involucra a Belice y Honduras, donde Guatemala busca hacer valer sus derechos sobre este grupo de islas. Este documento es crucial para que el tribunal tenga en cuenta los intereses jurídicos guatemaltecos antes de avanzar hacia la fase oral del caso, que fue iniciado por Belice en noviembre de 2022, y que se refiere a la soberanía sobre un área marítima disputada.
El litigio en cuestión, titulado “Soberanía sobre los cayos Zapotillos/Sapodilla Cayes (Belice c. Honduras: intervención de Guatemala)”, es un proceso en el que Guatemala actúa como Estado interviniente, aunque no es parte litigante del conflicto original. La CIJ ya había aceptado que la decisión sobre los cayos podría repercutir en los intereses legales de Guatemala, lo que le permitió presentar su postura ante el tribunal. Esta intervención es especialmente significativa, dado que el país centroamericano ha mantenido un reclamo territorial, insular y marítimo contra Belice desde junio de 2019.
La presentación de Guatemala ante la CIJ se realizó dentro del plazo estipulado por el tribunal, que inicialmente vencía el 19 de mayo, pero fue extendido a solicitud de Honduras. De acuerdo con fuentes oficiales, la Declaración Escrita fue entregada conforme al artículo 85(1) del reglamento de la Corte, cumpliendo así con los requerimientos necesarios para su consideración. Sin embargo, el contenido de los argumentos presentados por Guatemala no ha sido divulgado públicamente, ya que se encuentra bajo la confidencialidad estipulada por el artículo 53(2) del reglamento interno de la CIJ.
Este enfoque de mantener en reserva los detalles de la declaración responde a una estrategia legal por parte de Guatemala, que busca proteger sus intereses mientras el tribunal evalúa el caso. Los cayos Zapotillos son considerados por Guatemala como parte integral de su territorio, y su soberanía se ha visto cuestionada en el contexto de las relaciones geopolíticas y marítimas en la región. La espera por las observaciones de Belice y Honduras, que tienen plazo hasta el 21 de septiembre de 2026, será crucial para el desarrollo del proceso.
El litigio sobre los cayos Zapotillos es parte de un entramado más complejo de relaciones internacionales que incluye intereses económicos, ecológicos y geopolíticos. Se estima que esta área en el Caribe guatemalteco tiene un potencial significativo en términos de recursos naturales y atractivos turísticos. Por lo tanto, la resolución de esta disputa no solo afectará a las naciones involucradas, sino que también podría influir en la estabilidad regional y en las normativas sobre el uso de los recursos marinos.
A medida que el caso avanza, la atención internacional se centra en cómo la CIJ manejará los intereses de Guatemala en este asunto. La Corte deberá equilibrar las reclamaciones de los países involucrados, manteniendo un enfoque justo y equitativo. La próxima fase del proceso promete ser un momento decisivo que podría determinar no solo la soberanía sobre los cayos Zapotillos, sino también establecer precedentes para futuros litigios en la región.



