Atenas, 11 de marzo (Redacción Medios Digitales) - En respuesta a la creciente inestabilidad en Oriente Medio, Grecia ha implementado medidas de seguridad más estrictas en las bases militares de Estados Unidos ubicadas en su territorio. Este refuerzo se produce en el contexto de la escalada de hostilidades tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha generado preocupaciones sobre posibles actos de sabotaje y espionaje.

Los servicios de inteligencia griegos (EYP) han diseñado un plan operativo para intensificar la seguridad en todas las instalaciones militares estadounidenses en Grecia. Las bases más relevantes en esta estrategia son la naval de Souda, situada en Creta, y la de Alejandrópolis, en el noreste del país, ambas consideradas estratégicas para Estados Unidos en la región del Mediterráneo.

Los agentes del EYP están llevando a cabo un seguimiento exhaustivo de varias áreas aledañas a estas bases, con el fin de prevenir cualquier actividad sospechosa que pueda comprometer la seguridad. Esto incluye la inspección de hoteles y propiedades de alquiler temporal para identificar la presencia de personas inusuales provenientes de Oriente Medio o que porten pasaportes no relacionados con su país de origen. Recientemente, un ciudadano georgiano fue detenido en el aeropuerto de Atenas por supuestas actividades de espionaje vinculadas a la base de Souda, lo que subraya la seriedad de la situación actual.