La reciente crisis de combustible provocada por una falla en el ducto de Camisea, ubicado en Cusco, ha llevado al Gobierno a implementar acciones decididas para combatir la especulación y el acaparamiento de combustibles. La titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Denisse Miralles, anunció este viernes 6 de marzo una serie de medidas excepcionales destinadas a garantizar el suministro de gas natural a los hogares y a los servicios esenciales.

Miralles informó que el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) intensificará la supervisión de los grifos para evitar maniobras especulativas y el acaparamiento de combustibles. Además, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) reforzará su control tanto en la distribución como en el abastecimiento de estos recursos. Se prevé que el Código de Protección al Consumidor sea modificado para considerar el acaparamiento durante situaciones de emergencia como una infracción grave, lo que permitirá aplicar sanciones a quienes incurra en tales prácticas.

En una conferencia de prensa, el Ministro de Economía, Gerardo López, enfatizó que el Estado, a través de diversas entidades de control, se encuentra preparado para afrontar esta situación. Aseguró que se implementará un esquema de fiscalización y que es fundamental que la población denuncie cualquier intento de manipulación del mercado. Por su parte, el Ministro de Energía y Minas, Ángelo Victorino Alfaro, aseguró que el stock de Gas Licuado de Petróleo (GLP) es adecuado y que no hay motivos para la especulación, aludiendo a comportamientos similares observados durante la pandemia de COVID-19, cuando la sensación de escasez llevó a compras excesivas.

Para mitigar el impacto de la crisis, el Gobierno autorizó el uso temporal de vehículos adicionales para el transporte de gas mientras se soluciona la falla en el ducto de Camisea. Alfaro destacó que se está actuando de manera urgente para resolver esta problemática, comparando la situación con un estado de emergencia. La Autoridad de Transporte Urbano de Lima y Callao (ATU) también instó a los propietarios de grifos a colaborar y evitar cualquier tipo de especulación en este contexto crítico.