El Gobierno colombiano ha actualizado sus proyecciones económicas para el año 2026, explicando los motivos detrás del reciente ajuste en las expectativas inflacionarias. Según el Ministerio de Hacienda, la nueva proyección de inflación se sitúa en un 5,8% para finales de año, un incremento que se atribuye principalmente a factores externos y sectoriales, mientras que el impacto del aumento del salario mínimo se considera limitado.

La cartera de Hacienda precisó que esta revisión se basa en los datos más recientes sobre precios y en la actualización del Plan Financiero. En su informe, el ministerio subrayó que varios elementos, tanto internacionales como locales, están influyendo en la dinámica inflacionaria del país, destacando la importancia de los mercados energéticos en el nuevo cálculo.

Entre los principales factores que inciden en la inflación se encuentra el comportamiento de los precios del petróleo. De acuerdo con el análisis oficial, el reciente aumento en los precios internacionales del crudo, que ha superado los 100 dólares por barril, ha generado presiones inflacionarias a nivel global, afectando directamente a las economías locales a través de los costos de insumos y bienes importados. Además, se han identificado factores internos relacionados con el aumento de los precios de los alimentos, impulsados por el incremento de costos de insumos y condiciones climáticas adversas que han generado choques de oferta en el mercado alimentario.

El Ministerio de Hacienda también advirtió que, incluso en un escenario de riesgo, el precio promedio del crudo podría mantenerse por encima de las estimaciones previas del mercado. En cuanto a la inflación de alimentos, se ha observado que esta se encuentra en un 3% acumulado a febrero, superando el 2,27% del índice general, con incrementos significativos en productos como la carne de res y sus derivados, las papas y el tomate, lo que refleja el impacto de estos factores en la economía colombiana.