La reciente adquisición de una mansión valorada en 17.5 millones de pesos por parte de Geovanna Bañuelos de la Torre, senadora del Partido del Trabajo, ha desatado un intenso debate sobre la compatibilidad entre sus ingresos como funcionaria pública y el costo del inmueble. La legisladora registró esta compra en su declaración patrimonial correspondiente a 2024, lo que llevó a cuestionamientos sobre la sostenibilidad económica de tal inversión.
Según un informe periodístico, Bañuelos formalizó la compra el 4 de julio de 2024 a través de un contrato de compraventa, que fue posteriormente presentado ante la Contraloría Interna del Senado. La legisladora indicó que financió parte de la propiedad mediante un crédito hipotecario de 9 millones de pesos, aunque no se ha aclarado el origen de los 8.5 millones restantes, lo que ha suscitado diversas interrogantes sobre la operación financiera y la veracidad de su declaración patrimonial.
Con un ingreso neto anual de aproximadamente 1.8 millones de pesos, que se traduce en unos 130 mil pesos mensuales, se ha puesto en tela de juicio cuánto tiempo le tomaría a Bañuelos cubrir el costo de la vivienda solo con su salario legislativo. En medio de las críticas, la senadora defendió su patrimonio, asegurando que ha sido construido de manera transparente a lo largo de su carrera profesional y política, y reafirmó su compromiso con la rendición de cuentas ante la ciudadanía.



