El pasado sábado, 28 de febrero, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo una operación militar conjunta contra Irán, lo que generó una rápida respuesta por parte de Teherán. En las horas siguientes, Irán lanzó ataques dirigidos a Israel y a varios objetivos estadounidenses en los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait y Arabia Saudita.
Como parte de esta represalia, un dron impactó en un hangar de una base francesa en los Emiratos Árabes Unidos durante el ataque del domingo. La ministra de Defensa de Francia, Catherine Vautrin, comunicó que, aunque el hangar de la base naval cercana al puerto de Abu Dabi sufrió daños, estos fueron limitados y no hubo heridos. Asimismo, enfatizó que las fuerzas francesas permanecen en alerta ante la evolución de la situación, que cambia constantemente.
En una reunión del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional en el Palacio del Elíseo, el presidente Emmanuel Macron calificó la situación de “escalada regional sin precedentes” y condenó la respuesta iraní como “desproporcionada e indiscriminada”. Francia ha decidido desplegar dos cazas de combate Rafale en los Emiratos Árabes para proteger sus bases militares, en donde actualmente hay cerca de 900 soldados franceses. Además, se planea el envío de sistemas de defensa antimisiles y antidrones a Chipre, en respuesta a los recientes ataques en la región.



