El Gobierno francés expresó su rechazo a la entrada de fuerzas de seguridad iraníes en las instalaciones del Centro de Lengua Francesa de Teherán y al posterior cierre del espacio dedicado a la enseñanza del idioma. Como respuesta, París anunció que llamará a consultas a su embajador en la capital iraní.

En una declaración difundida en redes sociales, el portavoz del Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia calificó el operativo de “injustificable e inaceptable” y afirmó que el país condena lo ocurrido “en los términos más enérgicos posibles”. La diplomacia francesa sostuvo que el episodio representa un nuevo ataque contra las actividades culturales francesas en Irán.

El Ministerio también vinculó el cierre del centro con la agresión sufrida en julio por dos trabajadores de la Embajada de Francia en ese país. Además, advirtió que la clausura afectará a la población iraní que utiliza los servicios de la institución: según las autoridades francesas, miles de ciudadanos participan cada año en los cursos de francés que se dictan allí.

Frente a la decisión de las autoridades iraníes, el Ejecutivo francés anticipó que adoptará “las medidas oportunas”. En ese marco, el ministro de Europa y Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, ordenó avanzar con la convocatoria del embajador francés, como parte de la reacción diplomática de París.