Francesca Montenegro, una influencer y empresaria digital de 21 años, continúa bajo el foco de atención tras su vínculo con Adrián Villar, involucrado en el accidente que resultó en la muerte de la deportista Lizeth Marzano. A pesar de las críticas y la controversia que la rodea, Montenegro rompió su silencio recientemente, justo antes de presentar su testimonio ante las autoridades.

En su intervención a través de redes sociales, Montenegro respondió a una seguidora que le envió un mensaje de apoyo, manifestando: “Estoy tratando de cuidar mi paz”. Este comentario generó un fuerte debate en redes, donde muchos usuarios y figuras del periodismo cuestionaron su actitud por no ofrecer una disculpa pública ni una postura clara respecto a la tragedia que conmocionó a la comunidad.

La comunicación de Montenegro generó reacciones encontradas, con algunos usuarios acusándola de victimizarse y de mostrar falta de empatía hacia la familia de Marzano. Este descontento se intensificó en plataformas como TikTok e Instagram, donde se expresaron dudas sobre su sinceridad y compromiso con el tema. A pesar de su defensa, la joven influencer asistió a la División de Prevención e Investigación de Accidentes de Tránsito (DIVPIAT) y negó haber estado presente durante el accidente, enfatizando su intención de colaborar con la justicia y su solidaridad con la familia de la víctima.