La familia de Juan Orlando Hernández, ex presidente de Honduras, salió al paso de las acusaciones que lo vinculan con el asesinato de Saíd Lobo Bonilla, hijo del ex mandatario Porfirio Lobo Sosa. Este crimen, ocurrido en 2022, ha despertado controversia tras las afirmaciones realizadas por Lobo Sosa, quien afirmó haber recibido información de agentes estadounidenses sobre el caso.

En su testimonio ante el Ministerio Público de Honduras, Porfirio Lobo Sosa reveló que le fue informado sobre la detención de Gerson Cuadra Soto, conocido como "El Fantasma", un supuesto miembro de la Mara Salvatrucha (MS-13). Según Lobo, Cuadra Soto habría confesado que recibió órdenes de Juan Orlando Hernández para llevar a cabo el homicidio, lo que ha generado un fuerte revuelo en la opinión pública.

Para desmentir estas acusaciones, la familia Hernández argumentó que el ex presidente se encontraba en una prisión federal en Brooklyn, Nueva York, al momento del crimen, bajo estrictas medidas de seguridad. En un comunicado, enfatizaron que el expresidente estaba bajo vigilancia constante, lo que impide cualquier posibilidad de coordinación para llevar a cabo acciones delictivas. Además, manifestaron su solidaridad con la familia Lobo y solicitaron al Ministerio Público hondureño que revise la información disponible de manera objetiva, incluyendo la cooperación internacional para acceder a un informe del FBI mencionado en el juicio en Estados Unidos.