Cecilia Quintero, una mujer de 70 años de edad, perdió la vida en un dispensario de salud de la Nueva EPS en Cúcuta, después de haber expresado sus dificultades para obtener medicamentos vitales para su salud, específicamente para sus riñones y corazón. Su fallecimiento ocurrió de manera repentina mientras aguardaba por atención, junto a su hijo, quien enfrenta una discapacidad, y se suma a la creciente preocupación sobre el acceso a tratamientos necesarios en el sistema de salud colombiano.

El día de su muerte, Cecilia había llegado al dispensario localizado en el barrio Los Caobos a las 6:00 a.m., en una rutina que había mantenido durante meses. Según relatos de otros pacientes que estaban presentes, la mujer tuvo un altercado con el personal del dispensario al intentar obtener un medicamento esencial: la eritropoyetina, que debía aplicarse diariamente. Este medicamento es crucial para la producción de glóbulos rojos, y su falta contribuyó al deterioro de su salud, llevando a su corazón al colapso.

La familia de Cecilia se encuentra devastada por su pérdida. Su hermano, Jorge Alberto Rodríguez Quintero, compartió que la falta del medicamento fue determinante en su condición. Asimismo, la Defensoría del Pueblo se pronunció al respecto, denunciando la crisis en el acceso a medicamentos y responsabilizando a la Nueva EPS en parte de esta situación. La entidad calificó los hechos como inaceptables y exigió cambios en un sistema que, según ellos, prioriza trámites por encima del derecho a la vida y la salud.