La controversia política en Medellín se intensificó tras el fallo judicial que favoreció al actual alcalde, Federico Gutiérrez, quien no deberá retractarse de sus acusaciones contra la administración de Daniel Quintero. Gutiérrez había sostenido que varios funcionarios de la gestión anterior se habrían apropiado de recursos públicos. La justicia argumentó que el alcalde tiene derecho a la libertad de expresión al abordar temas de interés público.

La disputa se intensificó cuando Juan David Duque, exsecretario de Quintero, salió al cruce de las acusaciones. Duque defendió su honor y el de su equipo asegurando que había sido investigado exhaustivamente sin que se encontrara evidencia en su contra. Sin embargo, no dudó en recordar que Gutiérrez también enfrenta una investigación por posibles vínculos con un escándalo que incluye criptomonedas y redes de prostitución infantil.

El exsecretario cuestionó la legitimidad de las críticas hacia su administración, señalando que si las acusaciones fueran ciertas, Gutiérrez no debería haber podido participar en la campaña electoral. Duque concluyó que el actual alcalde debería haber enfrentado consecuencias legales por la supuesta colaboración de su gobierno con actividades delictivas. Por su parte, Gutiérrez continúa defendiendo su postura, afirmando que hay 55 imputados en la investigación de las irregularidades en Medellín.