La reciente decisión del Gobierno de Gustavo Petro de restringir las exportaciones de carne de res ha generado un fuerte debate entre especialistas en el sector. A través de un informe titulado "Frenar exportaciones de carne: más costos que beneficios", la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) advirtió que esta medida podría tener consecuencias adversas para los productores locales, mientras que su impacto en los precios de la carne en Colombia sería mínimo.

El Ejecutivo justificó la restricción argumentando la necesidad de salvaguardar el abastecimiento local y controlar la inflación, en respuesta a las severas pérdidas ocasionadas por las intensas lluvias e inundaciones en Córdoba, un departamento clave para la ganadería. Sin embargo, la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) ha expresado sus dudas sobre la efectividad de esta política, sugiriendo que el problema radica en las dinámicas del mercado interno y no en el comercio exterior.

Córdoba es fundamental en la actividad exportadora de carne bovina en Colombia, representando en 2025 el 9,3% del total de ganado sacrificado en el país. A pesar de su significancia, los datos indican que los precios internos de la carne no han experimentado variaciones significativas desde las inundaciones. Anif sostiene que limitar las exportaciones podría perjudicar a las regiones productivas sin realmente abordar el problema del abastecimiento ni de los precios para los consumidores.