Un reciente estudio ha encontrado que dos compuestos no psicoactivos del cannabis, el cannabidiol (CBD) y el cannabigerol (CBG), podrían tener un impacto positivo en la salud metabólica de pacientes con hígado graso. Esta investigación, encabezada por el profesor Joseph Tam y su equipo en la Facultad de Medicina de la Universidad Hebrea de Jerusalén, sugiere que estos compuestos pueden reducir la grasa hepática, planteando una nueva alternativa terapéutica para esta enfermedad, que es la más común a nivel mundial.

La publicación en el British Journal of Pharmacology detalla cómo tanto el CBD como el CBG logran mejorar el metabolismo hepático a través de un proceso de remodelación único. En estudios realizados en modelos animales, se observó que ambos compuestos normalizan los niveles de glucosa en sangre y optimizan su procesamiento en el organismo. Sin embargo, el CBG demostró ser más eficaz que el CBD en la reducción de la masa grasa corporal y en la mejora de la sensibilidad a la insulina.

El profesor Tam destacó la relevancia del mecanismo descubierto, que podría abrir nuevas vías para el tratamiento de la esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD). La enfermedad del hígado graso, que puede ser alcohólica o no alcohólica, afecta a un número creciente de personas, especialmente aquellas con sobrepeso u obesidad. Se estima que alrededor del 75% de las personas con sobrepeso y el 90% de quienes padecen obesidad severa corren el riesgo de desarrollarla. El diagnóstico frecuente se presenta en etapas avanzadas, cuando ya se manifiestan síntomas como dolor abdominal y fatiga.