Un total de 26 países, entre ellos España, condenaron este miércoles las ejecuciones de manifestantes y opositores llevadas adelante por las autoridades iraníes. En un comunicado conjunto, reclamaron el fin "de inmediato" de la pena capital y la liberación de todas las personas detenidas "arbitrariamente".

La declaración fue respaldada por 18 Estados miembro de la Unión Europea y por la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas. También adhirieron Canadá, Albania, Australia, Islandia, Macedonia del Norte, Montenegro, Nueva Zelanda y Reino Unido.

Los gobiernos condenaron "con la mayor firmeza las ejecuciones de manifestantes que siguen produciéndose y el recurso a la pena de muerte por parte de la República Islámica de Irán". El documento fue difundido en redes sociales por el Ministerio de Exteriores de Francia.

"El recurso a la pena capital para silenciar a los disidentes, intimidar a las comunidades y castigar a quienes ejercen sus derechos fundamentales no puede justificarse bajo ningún concepto", sostuvieron. Además, afirmaron que el pueblo iraní debe poder ejercer sus derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica sin temor.

Los 26 países instaron al "régimen iraní" a detener "de inmediato" el uso de la pena de muerte y liberar a quienes fueron detenidos "arbitrariamente". En ese sentido, le pidieron a Teherán que "escuche la voz de su pueblo, que reclama un cambio", y que adopte medidas concretas para garantizar el respeto de los derechos.