El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió que el terremoto ocurrido el 10 de agosto en Colombia podría profundizar las dificultades que atraviesan las comunidades ubicadas en territorios afectados por la violencia armada. Según el organismo, las restricciones existentes para el ingreso de asistencia humanitaria podrían complicar la atención de las personas damnificadas.
“Las comunidades ya son especialmente vulnerables y el acceso para los equipos humanitarios puede verse gravemente limitado”, señaló el CICR en un mensaje difundido por su delegación en el país. La organización también informó que su oficina en Quibdó, en el departamento de Chocó, sufrió daños, al igual que varias instalaciones de la Cruz Roja Colombiana situadas en las zonas más afectadas por el terremoto.
Como primera medida de asistencia, el Comité Internacional de la Cruz Roja indicó que entregó insumos médicos a sus socios de la Cruz Roja Colombiana. “Hasta el momento, el CICR ha suministrado insumos médicos para apoyar a nuestros socios de la Cruz Roja Colombiana, y estamos preparados para ampliar nuestro apoyo según sea necesario”, comunicó la entidad.
El organismo trabaja además en la evaluación de las necesidades humanitarias junto con otras instituciones del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en coordinación con las autoridades competentes. El objetivo, explicó, es identificar las urgencias y contribuir a una respuesta coordinada y eficaz.
El terremoto también afectó directamente a integrantes del personal humanitario. “A pesar del impacto personal que esto supone para muchos de nuestros colegas, nuestros equipos trabajan incansablemente para apoyar a los más afectados”, expresó el CICR, que remarcó la continuidad de las tareas de asistencia pese a los daños provocados por el fenómeno.



