Un grupo de 20 naciones y organizaciones internacionales, liderado por España, ha emitido un contundente comunicado en el que rechazan el plan del Gobierno israelí para expandir su control sobre Cisjordania. En el pronunciamiento, los signatarios enfatizan la necesidad de que los ingresos fiscales sean transferidos a la Autoridad Palestina, tal como establece el Protocolo de París. Estos recursos son fundamentales para garantizar la prestación de servicios básicos a la población palestina en Gaza y Cisjordania.

Entre los países que respaldan esta declaración se encuentran Brasil, Francia, Dinamarca, Finlandia, así como naciones árabes y organizaciones como la Liga de Estados Árabes y la Organización de Cooperación Islámica. Los firmantes consideran que las acciones unilaterales de Israel, especialmente la expansión de asentamientos y la reciente aprobación del proyecto E1, constituyen una violación del derecho internacional y un intento de alterar la situación demográfica del Territorio Palestino Ocupado desde 1967.

El comunicado también subraya que estas decisiones amenazan la posibilidad de alcanzar una solución de dos Estados y obstaculizan los esfuerzos de paz en la región. Se hace un llamado al gobierno israelí para que cese de inmediato estas acciones y respete sus obligaciones internacionales, así como para frenar la violencia en Cisjordania, particularmente contra la población palestina. La comunidad internacional observa con atención estos acontecimientos, que podrían tener repercusiones significativas en el futuro del conflicto en la región.