España registró 130.495 nacimientos durante los primeros cinco meses del año, 1.087 más que en el mismo período de 2025. En ese lapso también se contabilizaron 191.677 defunciones, 1.086 menos que un año antes. La diferencia entre ambos indicadores dejó un saldo vegetativo negativo, es decir, con más muertes que nacimientos.
Solo en mayo nacieron 26.276 niños y fallecieron 35.334 personas, por lo que el saldo vegetativo del mes fue negativo en 9.063 habitantes. La cantidad de nacimientos aumentó en 291 respecto de mayo de 2025, aunque el país todavía no supera la barrera de los 30.000 nacimientos mensuales desde octubre de 2021.
La evolución de los primeros cinco meses también refleja una tendencia descendente en el largo plazo. En los últimos siete años, la cantidad de alumbramientos acumulados entre enero y mayo cayó en 16.288. A la vez, los datos muestran un retraso en la maternidad: por octavo mes consecutivo, nacieron más niños de mujeres mayores de 40 años que de madres menores de 25.
En cuanto a las defunciones, las registradas en mayo fueron 139 menos que en el mismo mes de 2025. Sin embargo, el acumulado hasta mayo se ubicó casi 4.000 muertes por encima del nivel contabilizado en 2019, según los datos incluidos en el informe.



