La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan) solicitó al Gobierno la aplicación de medidas urgentes para amortiguar el impacto inflacionario de la guerra en Irán sobre el sector de la construcción.

La entidad advirtió que el conflicto en el estrecho de Ormuz, iniciado el 28 de febrero, está afectando de manera significativa la ejecución de obras civiles. Según señaló, el aumento “desorbitado” de los precios de la energía, las materias primas y los materiales básicos de construcción está generando mayores costos para las empresas.

Los índices de precios registrados entre marzo y mayo de 2026 por el Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) reflejan subas del 42% en los materiales bituminosos y del 41% en la energía. También se produjeron aumentos del 14% en el aluminio, del 10% en los productos químicos y del 9,3% en los materiales cerámicos. En tanto, los materiales siderúrgicos subieron un 6,5% y el cobre, un 6,1%.

En este contexto, las 6.425 obras licitadas en España entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, por un importe total de 6.898 millones de euros, afrontan un incremento de costos estimado en 327 millones de euros, incluso antes del comienzo de los trabajos. El monto representa el 4,7% del presupuesto base de licitación.

El impacto es mayor en determinados sectores: las obras portuarias registran pérdidas económicas equivalentes al 8,3% del presupuesto licitado; las viarias, del 8,1%; las ferroviarias, del 6,3%; y las hidráulicas, del 4%. En 180 contratos destinados al refuerzo de firmes y al asfaltado, la pérdida alcanza el 21,3% del presupuesto.