España puso en marcha la campaña para que el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, sea elegido como próximo director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La votación está prevista para la última semana de junio de 2027 y comenzará con tres candidatos de la Unión Europea en competencia.
Además de Planas, aspiran al cargo el excomisario europeo irlandés Phil Hogan y el italiano Maurizio Martina, actual director general adjunto de la FAO. La presidencia chipriota del Consejo intentó que los Veintisiete acordaran un único postulante, pero la iniciativa no prosperó, según fuentes del Ministerio de Agricultura.
Frente a la falta de consenso, España mantiene como objetivo prioritario que la Unión Europea respalde una candidatura común. Sin embargo, también plantea que, si los tres aspirantes europeos llegan a la votación, quienes obtengan menos respaldo se retiren después de la primera ronda para concentrar los votos en el candidato comunitario mejor posicionado.
La estrategia busca evitar que la división entre los países europeos vuelva a debilitar sus posibilidades. La elección se realiza mediante voto secreto, con el mismo peso para cada Estado y en rondas sucesivas. Ese mecanismo exige una campaña diplomática individual con cada país y una capacidad de reacción rápida a partir de los resultados de cada instancia.



