La delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia, destacó la normalidad con la que, según afirmó, se vivió en Euskadi la victoria de la selección española de fútbol. La funcionaria sostuvo que “miles y miles de vascas y de vascos” festejaron el resultado con absoluta normalidad y valoró de manera muy positiva la jornada posterior al partido.
Garmendia realizó estas declaraciones en San Sebastián, antes de la sesión inaugural de la Escuela de Verano de EHU. Allí describió escenas de celebración en pueblos y ciudades donde se instalaron pantallas, además de reuniones en casas, bares y sociedades. “No había nadie por la calle, todo el mundo estaba viendo el partido, y creo que eso es importante”, señaló.
Al mismo tiempo, la delegada cuestionó a un sector del nacionalismo vasco al que calificó de “radical intolerante”. Según planteó, todavía hay quienes “no aceptan que un vasco pueda celebrar la victoria de La Roja” y sostienen que ser vasco implica necesariamente ser nacionalista.
“Se puede ser de cualquier manera y se puede defender a una selección, a un equipo con absoluta normalidad y pluralidad”, afirmó. Garmendia también destacó que en el País Vasco existe “muchísima gente que celebra la pluralidad, que celebra la normalidad y la diferencia”.



