Apenas han transcurrido dos meses del año 2026 y España ya se ve azotada por un preocupante aumento de la violencia de género. En la última semana, se han registrado los asesinatos de tres mujeres y dos niños, lo que eleva a diez el total de crímenes relacionados con la violencia machista en lo que va del año. De estos casos, seis contaban con denuncias previas, lo que pone en evidencia las fallas estructurales y la falta de efectividad en los mecanismos de prevención y seguimiento de estos delitos, a pesar de la existencia de protocolos que buscan proteger a las víctimas.

El más reciente caso de feminicidio tuvo lugar el pasado viernes en Sarriguren, Navarra, donde un hombre de 59 años fue arrestado tras ser acusado de asesinar a su esposa con un arma blanca y de herir gravemente a su suegra. La víctima, de 29 años y madre de cuatro hijos, no estaba registrada en el Sistema de Seguimiento Integral de Violencia de Género (VioGén), lo que resalta la necesidad urgente de mejorar la atención y el seguimiento de estas situaciones.

Este domingo, cientos de personas se congregaron en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona para manifestar su repudio ante este feminicidio. La plataforma de mujeres contra la violencia sexista de Navarra enfatizó que estos episodios no son hechos aislados, sino parte de un patrón sistémico del patriarcado y el pacto de silencio que lo sostiene. Además, denunciaron la carencia de recursos dedicados a la atención de mujeres víctimas y sus familias, lo que complica aún más la situación.

Si se establece que el crimen en Sarriguren tiene un trasfondo machista, el número total de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas desde 2003 ascendería a 1.353. Este inicio de 2026 se posiciona entre los más críticos de la historia reciente, especialmente tras un 2025 que había marcado un descenso con 48 homicidios, la cifra más baja registrada.