El Gobierno de España expresó este sábado su “firme condena” a la violencia ejercida de manera continuada por colonos israelíes contra comunidades palestinas de Cisjordania. El pronunciamiento se produjo después de los incidentes registrados el viernes durante una incursión en el municipio de Tell, que dejó cuatro palestinos muertos, según la información difundida por las autoridades españolas.

En el marco de esos hechos también murieron un reservista que participaba en un dispositivo de seguridad de los colonos y un militar israelí. El episodio se desencadenó luego de que un palestino tomara un arma de fuego y comenzara a disparar, en una acción que las autoridades palestinas describieron como un acto de defensa propia.

Ante lo que definió como una “espiral de violencia colona en Cisjordania”, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación instó al Gobierno israelí a adoptar medidas para reducir la tensión y evitar que los responsables queden impunes. España también reclamó que se reviertan las políticas de expansión de los asentamientos y de protección de la violencia contra la población civil palestina.

En el mismo comunicado, el Ejecutivo español sostuvo que Israel debe cumplir las obligaciones que le corresponden como potencia ocupante de Palestina. Además, reiteró su compromiso con la implementación de la solución de dos Estados y afirmó que continuará exigiendo responsabilidades a cualquier actor que obstaculice su viabilidad.