Las autoridades palestinas denunciaron que colonos israelíes sabotearon nuevamente, por tercera vez en una semana, los pozos de Ein Samia, en Cisjordania. El ataque afecta una infraestructura clave para el abastecimiento de unas 20 comunidades de la región, donde viven alrededor de 100.000 palestinos, según la información difundida por las autoridades palestinas.
La Autoridad del Agua de Jerusalén confirmó que varias localidades resultaron afectadas por el sabotaje. Entre ellas se encuentran Jifna, Dura al Qara, Ein Sinya, Birzeit, Al Mazra'a Al Gharbiya, Kobar y Abu Shkheidem. También fueron difundidas imágenes del ataque, en las que se observa a una persona enmascarada mientras rompe una tubería de suministro.
La estación de bombeo de Ein Samia está ubicada al noreste de Ramala y, de acuerdo con la denuncia, sufrió más de una decena de sabotajes de colonos desde comienzos de año. La instalación es considerada un punto estratégico en la disputa por los recursos hídricos de Cisjordania.
Un informe del Parlamento Europeo publicado en 2016 ya advertía sobre la crisis de las reservas de agua en el territorio palestino. Según ese documento, el 80% de esas reservas se encontraba bajo control israelí en el marco de los acuerdos de Oslo II. El crecimiento de la población palestina y la expansión de los asentamientos israelíes habían reducido, a su vez, la capacidad de abastecimiento disponible.



