En la costa de Cantabria fue hallado el cadáver de una tortuga laúd (Dermochelys coriacea), considerada la mayor especie de tortuga marina del planeta. Este descubrimiento se produjo el pasado martes y fue confirmado por la Red de Varamientos y Rescate de Fauna Marina de Cantabria (REVARCA), que ha estado realizando análisis y recolectando muestras para profundizar en el conocimiento de este ejemplar.
La tortuga laúd es un animal solitario que puede vivir hasta 100 años y alcanzar dimensiones impresionantes, llegando a medir hasta dos metros de longitud y pesar más de 600 kilogramos. A diferencia de otras tortugas, su caparazón es blando y flexible, lo que le ha valido el apodo de 'tortuga espalda de cuero' en inglés.
Aunque las causas de su muerte aún no se han determinado, Diego de Vallejo, portavoz de REVARCA, sugirió que podría estar relacionado con la ingestión de plásticos, confundidos con medusas, o un posible impacto de embarcaciones. Esta especie, catalogada como 'vulnerable' por la UICN, enfrenta múltiples amenazas, incluyendo la captura incidental y la contaminación marina, lo que resalta la necesidad de medidas de conservación más efectivas para protegerla en su hábitat natural.



