La reciente emergencia en el ducto de gas natural de Camisea, ubicado en Cusco, ha suscitado inquietud entre los residentes de Lima, Callao e Ica, áreas que dependen de este suministro. La ruptura de la tubería y la posterior explosión han llevado a las autoridades a declarar una emergencia de 14 días, con el objetivo de garantizar la reparación y restauración del flujo de gas natural.

Erick García, exdirector del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), comentó en una entrevista que estos sistemas suelen ser muy seguros y que incidentes como este son poco comunes, generalmente provocados por fenómenos climáticos o deslizamientos en la selva. La investigación sobre las causas de la explosión sigue en marcha y se espera un informe final que será validado por Osinergmin.

La declaratoria de emergencia busca asegurar que el suministro de gas natural se restablezca de manera ordenada. Durante este periodo, se prioriza el abastecimiento a los hogares, limitando momentáneamente el suministro a industrias y algunas estaciones de GNV. García enfatizó que, a pesar de las restricciones, el volumen de gas disponible, que se estima en 70 millones de pies cúbicos para los próximos días, es suficiente para abastecer a las familias y al transporte público en Lima y Callao.

Las autoridades, junto con Osinergmin, supervisan que las empresas cumplan con esta priorización y eviten prácticas especulativas, asegurando la liberación de reservas de gas natural y otros combustibles si fuera necesario. García también mencionó que, históricamente, este tipo de emergencias no suelen extenderse más allá del plazo establecido y, en ocasiones, se resuelven incluso antes de lo previsto.