El embajador de Honduras en Estados Unidos, Roberto Flores Bermúdez, ha alertado sobre la creciente vulnerabilidad de miles de hondureños que residen en el país bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS). La reciente suspensión de ciertos derechos migratorios ha generado un clima de incertidumbre, que solo podría resolverse a través de futuras decisiones del sistema judicial estadounidense.
Flores Bermúdez expuso su preocupación durante una reunión con la Comisión de Relaciones Internacionales del Congreso Nacional, donde destacó cómo las restricciones impuestas a los “tepesianos” han impactado negativamente en sus vidas laborales y familiares. "Los hondureños afectados han visto disminuidos algunos de sus derechos, lo que los coloca en una situación muy delicada", afirmó el embajador, quien subrayó la importancia del TPS para aquellos que han construido su vida en EE.UU., incluyendo a muchos que tienen hijos nacidos en el país.
El embajador también abordó la independencia del Poder Judicial estadounidense, lo que limita las opciones de intervención del gobierno hondureño. En este contexto, Flores Bermúdez señaló que la estrategia migratoria de Honduras implica colaborar con organizaciones que defienden los derechos de los migrantes y explorar alternativas como el acceso a visas de trabajo temporal, con el objetivo de que los hondureños puedan participar legalmente en el mercado laboral estadounidense y, así, contribuir al flujo de remesas hacia su país de origen. A pesar de los desafíos, el embajador expresó que "siempre hay esperanzas", aunque es vital mantener expectativas realistas sobre el futuro de los beneficiarios del TPS.



