Las elecciones al Congreso y las consultas interpartidistas, programadas para el 8 de marzo de 2026, se presentan como una oportunidad clave para definir a los últimos candidatos presidenciales que competirán por la sucesión de Gustavo Petro en la Casa de Nariño. Sin embargo, varios partidos y figuras políticas han decidido no participar en estas consultas, lo que ha generado un debate sobre la legitimidad del proceso electoral.
El presidente Gustavo Petro fue uno de los primeros en expresar su rechazo a las consultas, alegando que carecen de las garantías necesarias y denunciando la exclusión de precandidatos. En su cuenta de la red social X, Petro afirmó que no solicitará el tarjetón de consulta, describiéndolo como un proceso manchado por trampas y prácticas antidemocráticas. Una de las críticas más contundentes se centró en la exclusión del senador Iván Cepeda, a quien el mandatario calificó como un ataque al progresismo colombiano.
A esta postura se unieron otros partidos, como el Pacto Histórico, que instó a sus seguidores a abstenerse de participar en las consultas para proteger la candidatura de Cepeda, quien fue elegido como candidato presidencial en una consulta interna. Por su parte, el Partido Liberal y el Partido Conservador también hicieron un llamado a la no participación en las consultas, argumentando que no presentan candidatos propios y pidiendo a sus militantes enfocarse en las listas al Congreso. Estas decisiones reflejan una estrategia política de cohesión interna ante un panorama electoral incierto.



