La reciente reintroducción de la bicameralidad en el Congreso de Perú impone nuevos criterios a los partidos políticos y candidatos que buscan un lugar en el Senado. Según el especialista en derecho electoral, José Manuel Villalobos, este cambio implica requisitos técnicos y electorales que nunca antes se habían aplicado.
Con las normativas establecidas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), para participar en las elecciones del Senado en 2026, las agrupaciones políticas deberán cumplir con dos condiciones clave: obtener al menos el 5% de los votos válidos en las elecciones tanto del Senado regional como del nacional, además de conseguir un mínimo de tres escaños.
De este modo, el sistema bicameral exige que cada partido logre un millón de votos válidos en la contienda senatorial, lo que incluye no solo la cantidad de sufragios, sino también la obtención de al menos tres senadores para poder participar en la distribución de curules. Villalobos recalca que el nuevo Senado estará compuesto por 60 miembros, elegidos en diferentes distritos, y subraya que la votación para el Senado es completamente independiente de la presidencial, lo que puede llevar a estrategias de campaña diferenciadas entre los candidatos.



