El Tribunal Supremo de Brasil autorizó este viernes la incorporación del magistrado del Tribunal Superior de Justicia Marco Buzzi a una investigación por la presunta venta de resoluciones judiciales. La medida fue impulsada por el juez Cristiano Zanin, instructor del expediente, y eleva a diez la cantidad de imputados por presunta pertenencia a una organización criminal y corrupción en el marco de la Operación Sisamnes.

Según las pesquisas de la Policía Federal, varios funcionarios del tribunal habrían ingresado de manera ilegal al sistema informático de la corte para elaborar dictámenes y comercializar información privilegiada con terceros. Buzzi ya estaba apartado temporalmente de sus funciones por dos acusaciones independientes de acoso sexual y, con su incorporación al expediente, quedó incluido entre los sospechosos de la investigación.

La defensa del magistrado negó categóricamente cualquier implicación y sostuvo que Buzzi desconoce el contenido de las pesquisas. En un comunicado, sus abogados afirmaron que el juez no tiene relación con las actividades profesionales de sus familiares, con quienes tiene prohibido por ley intervenir en causas, y remarcaron que ni siquiera figura formalmente como investigado en la trama. La defensa también señaló que Buzzi no puede juzgar casos en los que estén involucrados sus familiares.