El Tribunal Supremo de España ha decidido revocar la absolución que había otorgado el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura a un agente de policía. Este oficial disparó y acabó con la vida de un preso que se había fugado en Cáceres en marzo de 2018. La corte considera que se trata de un caso de homicidio por imprudencia, lo que lleva a una nueva condena para el oficial.
En una reciente sentencia, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha dado lugar a un recurso de casación presentado por el hermano del fallecido. Como resultado, el policía enfrentará una multa de 2.700 euros y deberá indemnizar a la familia de la víctima con más de 160.000 euros, distribuidos entre sus padres y su hermano.
Los eventos se desarrollaron el 2 de marzo de 2018, cuando el joven de 24 años, que tenía antecedentes penales, fue trasladado desde el centro penitenciario hacia el edificio judicial. Durante el traslado, logró escapar del vehículo policial y, pese a estar rodeado por un gran número de agentes, el policía disparó, provocando su muerte. El Tribunal Supremo argumenta que no había un riesgo inminente que justificara el uso del arma y que el agente debió haber actuado con mayor precaución.



