La Fiscalía del Tribunal Penal Internacional (TPI) anunció este jueves el inicio de una investigación contra Bielorrusia, centrada en la posible comisión de delitos de lesa humanidad. Entre las acusaciones figuran la persecución política, las deportaciones forzadas y diversas formas de persecución por parte del régimen bielorruso.
La apertura de esta indagación se basa en una denuncia presentada por Lituania en 2024, que sostiene que las autoridades bielorrusas, con el respaldo de altos funcionarios del Gobierno, han llevado a cabo actuaciones delictivas. Según el TPI, hay razones suficientes para suponer que estas acciones coercitivas dirigidas a opositores, tanto reales como percibidos, forman parte de una política estatal destinada a reprimir a la disidencia.
Además, la Fiscalía considera que existe una base razonable para afirmar que estos crímenes se han perpetrado en el contexto de un ataque sistemático y generalizado contra la población civil, evidenciado por la magnitud de las violaciones y la organización de los actos. Este caso representa un hito, ya que es poco frecuente que un Estado miembro del TPI presente denuncias contra líderes de otro país vecino por actos de represión interna y crímenes transfronterizos.
Lituania y otros países limítrofes con Bielorrusia han denunciado en reiteradas ocasiones que el régimen de Minsk fomenta la inmigración ilegal como parte de una guerra híbrida en represalia por su apoyo a Ucrania.



