El telescopio espacial Hubble, en colaboración con la Agencia Espacial Europea (ESA), ha logrado registrar un evento extraordinario: la fragmentación del cometa K1. Este cometa, oficialmente conocido como Cometa C/2025 K1 (ATLAS), se encontraba en su trayecto hacia las afueras del Sistema Solar tras haber pasado cerca del Sol, cuando el Hubble lo observó y detectó la inusual desintegración.
K1, que había estado intacto días antes, se descompuso en al menos cuatro fragmentos durante la observación del Hubble. La ESA informó que la probabilidad de que este fenómeno ocurriera justo en el momento en que se realizaban las observaciones era extremadamente baja, lo que agrega un nivel de asombro a este descubrimiento.
El cometa no era el objetivo inicial de la investigación, como explicó John Noonan, coinvestigador del estudio. Su equipo tuvo que buscar un nuevo objetivo tras la imposibilidad de observar el cometa planeado. La sorpresa llegó al día siguiente, cuando Noonan revisó las imágenes y se encontró con cuatro cometas en lugar de uno. Este hallazgo es un anhelo de los investigadores, quienes han intentado captar la desintegración de un cometa, pero rara vez tienen éxito en programar tales eventos.


