El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó este martes a la Administración de Donald Trump a reanudar las deportaciones de migrantes en situación irregular hacia terceros países con un aviso previo mínimo o inexistente. La decisión dejó en suspenso la orden de un juez federal que exigía informar a las personas deportadas cuál sería su destino, para que pudieran presentar objeciones ante eventuales riesgos para su seguridad.
La resolución fue aprobada por seis votos contra tres, con la oposición de los tres magistrados liberales. La Corte aceptó así una solicitud de emergencia del Gobierno para bloquear el fallo de un tribunal de apelaciones, que había considerado ilegal el procedimiento vigente al entender que los afectados no contaban con una posibilidad efectiva de cuestionar su traslado a países distintos del de origen y con los que no tenían una conexión previa.
La medida entra en vigor de inmediato, mientras el máximo tribunal analiza el fondo del recurso presentado por la Administración Trump. Los argumentos del caso serán escuchados en diciembre, antes de que los jueces emitan una decisión definitiva.
Desde el comienzo del segundo mandato de Trump, en enero de 2025, miles de personas fueron enviadas desde Estados Unidos a terceros países, entre ellos Sudán del Sur, Esuatini y Ruanda. El fallo permite que ese tipo de operaciones continúe mientras avanza la revisión judicial sobre las garantías que deben recibir los migrantes antes de ser deportados.



