El Departamento del Tesoro de Estados Unidos amplió este martes las sanciones contra Cuba mediante nuevas restricciones financieras y comerciales que comenzarán a regir este miércoles, en el marco de una orden ejecutiva del presidente Donald Trump. Las medidas incluyen el congelamiento de cuentas de empresarios cubanos y advertencias para bancos extranjeros que operen con personas señaladas por Washington.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) justificó la decisión por los “mayores riesgos de sanciones asociados a transacciones con Cuba”, tanto para ciudadanos estadounidenses como para personas de otros países. Además, desde el 30 de septiembre, quienes estén sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos no podrán asistir ni organizar encuentros o conferencias profesionales en la isla.
El nuevo paquete también contempla sanciones para entidades bancarias extranjeras que realicen operaciones financieras con nacionales cubanos incluidos en las restricciones estadounidenses. A su vez, los bancos de Estados Unidos tendrán prohibido abrir o mantener cuentas para empresarios cubanos alcanzados por las medidas.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, cuestionó la decisión y la calificó como una nueva “oleada de medidas de bloqueo” de la administración de Trump. En particular, criticó la suspensión de los viajes académicos vinculados con intercambios entre ambos países, al considerar que esas disposiciones “eliminan los intercambios pueblo a pueblo”. Rodríguez también objetó declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien había afirmado que “Cuba ya ha caído”.



