En el año 2026, El Salvador ha registrado un alarmante aumento de víctimas fatales debido a atropellos, con más de 80 personas que han perdido la vida en estos trágicos incidentes. Uno de los casos más recientes involucra a Tomás Edgardo Bonilla Oliva, un hombre de 30 años que fue atropellado por un sedán en la carretera que une Zacatecoluca con San Salvador, en el kilómetro 46½, un área conocida como La Báscula.
El hecho fue notificado al sistema de emergencias 911, lo que llevó a la rápida intervención de los Comandos de Salvamento. Al llegar al lugar, los socorristas confirmaron que Bonilla Oliva no presentaba signos vitales y, tras evaluar su estado, optaron por preservar la escena y dar parte a las autoridades correspondientes para que se inicie el procedimiento legal pertinente. Testigos del accidente informaron que la víctima, oriunda del cantón El Espino, había bajado de su tráiler para buscar alimentos cuando fue embestido por el vehículo, cuyo conductor se dio a la fuga.
En otro suceso reciente, un joven de 22 años, identificado como Jefferson M., perdió la vida tras chocar con una vaca mientras conducía su motocicleta en la Carretera Panamericana, en la zona de La Cima, San Miguel. La Cruz Verde Salvadoreña respondió a la emergencia tras recibir el aviso del accidente. La presencia de animales en las rutas, especialmente en áreas rurales y de baja visibilidad, representa un peligro constante tanto para conductores como para peatones.
Las estadísticas de accidentes viales en El Salvador son preocupantes: en lo que va de 2026 se han contabilizado más de 3,600 incidentes, resultando en 2,310 personas heridas y 219 fallecidas. Comparado con el mismo periodo del año anterior, estos números reflejan incrementos significativos, con un promedio diario de 67 accidentes. Las autoridades hacen un llamado a la prudencia y el respeto a las normas de tránsito, así como a la responsabilidad de los ganaderos para evitar que sus animales generen riesgos en las carreteras. Las familias de Bonilla Oliva y Jefferson M. enfrentan el dolor de estas pérdidas en un contexto donde la seguridad vial se torna cada vez más crítica.



