Un estudio elaborado por la agencia británica Emerging Finance (EMFI) proyecta que el gobierno de El Salvador, bajo la dirección de Nayib Bukele, presentará una propuesta de reforma de pensiones que cumplirá con los lineamientos establecidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esta reforma se caracterizará por ser gradual, con transiciones prolongadas y mecanismos de financiamiento que no generen un impacto político inmediato.

El análisis sugiere que el Ejecutivo evitará implementar medidas que puedan ser consideradas impopulares en el corto plazo, como el incremento de la edad de jubilación o ajustes en las tasas de cotización. Este enfoque se ve influenciado por la proximidad de las elecciones presidenciales de 2027 y la sólida mayoría legislativa que posee el gobierno, lo que permitirá que la reforma se enfoque en mitigar el impacto social a corto plazo.

El informe de EMFI también destaca que el gobierno buscará ampliar la cobertura del sistema y preservar las pensiones mínimas, mientras que las reformas más complejas podrían posponerse para la segunda mitad del mandato o ser delegadas a futuras regulaciones. A pesar de que se estableció el 10 de febrero de 2026 como fecha límite para presentar la propuesta al FMI, aún no se han hecho públicas las novedades al respecto, en un contexto donde el sistema de pensiones enfrenta un déficit estructural significativo, evidenciado por estudios recientes sobre su sostenibilidad.