El Gobierno de El Salvador está dando pasos significativos para implementar una reforma constitucional que contempla la pena de prisión perpetua para jóvenes a partir de los 12 años. Esta propuesta, impulsada por el presidente Nayib Bukele y presentada por el ministro de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro, busca sancionar severamente a quienes sean condenados por delitos graves como terrorismo, homicidio agravado y violación.
La modificación de las leyes implica una revisión integral de las normativas penales y de seguridad en el país, permitiendo aplicar la máxima pena en casos de delitos graves. Durante una reciente sesión de la Comisión Política de la Asamblea Legislativa, se discutió la inclusión de la prisión perpetua como la sanción principal, reemplazando el límite anterior de 60 años de cárcel. Esta medida se encuentra en proceso de análisis y votación por parte de los legisladores.
El proyecto también introduce cambios significativos en la Ley Penal Juvenil, que hasta ahora contemplaba principalmente medidas educativas y de reinserción social para los menores infractores. A partir de esta reforma, los adolescentes de entre 16 y 18 años podrán enfrentarse a la posibilidad de cadena perpetua, alineándose con la Ley contra el Crimen Organizado. Este cambio significa que los menores acusados de delitos graves podrían ser juzgados y condenados con las mismas penas que los adultos, excluyendo el régimen tutorial habitual para este tipo de casos.



