La existencia de Rubén “Nemesio” Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, siempre ha estado marcada por el misterio, similar a la de otros notables capos del narcotráfico como Ismael “El Mayo” Zambada. A pesar de la dificultad para rastrear su vida, se han podido reunir detalles significativos a partir de objetos personales encontrados en su última residencia y testimonios de quienes lo conocieron.
En una de las cabañas del Rancho “El Pinto”, lugar cercano a donde fue detenido, se hallaron numerosos artículos que se presume pertenecían al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Entre los objetos se encontraban tratamientos para la barba, ácido hialurónico, rastrillos, tintes para el cabello y la barba, perfumes de alta gama, desodorantes y cepillos de dientes, lo que indica que “El Mencho” prestaba especial atención a su apariencia y cuidado personal.
Testimonios de individuos que compartieron momentos con él, como un ex miembro del Frente 30 de las FARC y un sicario apodado “El Elegante”, brindan más luz sobre su personalidad y relaciones. “El Elegante” destacó la cercanía de “El Mencho” con Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido como “El Sapo”, a quien consideraba casi un hijo. Además, se reveló que El Mencho tenía una casa de seguridad en Puerto Vallarta, donde solía recibir visitas de Mendoza Gaytán, lo que pone de manifiesto su vida dual entre el crimen y lo personal.



