El fallecimiento del reconocido periodista Fernando Ónega ha generado un profundo pesar en el ámbito periodístico, donde se ha resaltado su inquebrantable ética profesional y su compromiso con la imparcialidad a lo largo de su carrera. Con 78 años, Ónega dejó una huella imborrable en la historia de España, siendo una voz fundamental para entender los cambios políticos y sociales del país, especialmente durante el periodo de Transición.
El medio 65YMÁS, que dirigió hasta sus últimos días, anunció su muerte y destacó que "España pierde a uno de sus grandes cronistas". Ana Bedia, directora del medio, enfatizó en un comunicado la importancia de su ética y sentido de Estado, valores que Ónega supo transmitir tanto en su labor periodística como en su relación con la sociedad española. Su carrera estuvo marcada por la defensa de los valores democráticos, convirtiéndose en un referente durante momentos clave de la historia reciente.
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, expresó su pesar en redes sociales, describiendo a Ónega como un "testigo privilegiado de horas decisivas" y una "voz comprometida" con la democracia. Además, subrayó su cordialidad, recordándolo como un "amigo entrañable" y extendió su apoyo a la familia del periodista y al conjunto del gremio. La reacción a su deceso no solo refleja la pérdida de un gran profesional, sino también la admiración por su legado, que seguirá inspirando a futuras generaciones de periodistas.



