Sandra Golpe, reconocida periodista de Antena 3, ha construido una sólida carrera en el mundo de la televisión en España, ganándose la confianza del público gracias a su profesionalismo y cercanía. Sin embargo, su verdadera paz la encuentra en su hogar de Madrid, un espacio que representa su refugio personal, diseñado para la tranquilidad y el descanso.
Su vivienda destaca por un diseño moderno y amplio, con un estilo minimalista que prioriza la luminosidad y la funcionalidad. Este lugar, donde vive junto a su hijo David y su perra Nina, se caracteriza por líneas simples y materiales naturales. Aunque la presentadora mantiene un perfil reservado en su vida privada, a veces comparte imágenes de su entorno, revelando un hogar pensado para disfrutar de los momentos cotidianos.
Al ingresar, se percibe de inmediato una sensación de amplitud. Un pasillo iluminado conduce al salón-comedor, el núcleo familiar de la casa. Este espacio refleja la filosofía de Sandra: un equilibrio entre elegancia y simplicidad. Las paredes claras contrastan con muebles en tonos oscuros, creando un ambiente sereno y acogedor. El gran sofá, ideal para relajarse tras un día de trabajo, y una mesa de madera maciza, aportan calidez y refuerzan la idea de un hogar auténtico y sin pretensiones.
La decoración es sutil, con plantas naturales y textiles en tonos suaves que añaden color sin sobrecargar el ambiente. La iluminación, cuidadosamente seleccionada, contribuye a crear un entorno íntimo y relajante, esencial en una profesión donde la inmediatez predomina. Además, el espacio está diseñado para compartir con mascotas, evidenciando la importancia que tienen en su vida. Nina cuenta con su propio rincón, lo que demuestra una concepción práctica y afectuosa del hogar.
Por último, el arte también juega un papel importante en la vivienda. Sandra ha optado por piezas cuidadosamente elegidas que aportan carácter sin recargar el espacio. Cada cuadro y composición visual añade personalidad, manteniendo siempre una coherencia estética que refleja su estilo único. Así, su hogar no solo es un refugio, sino también un reflejo de su identidad personal y profesional.



