El Real Madrid recuperó su esencia en una noche mágica de Champions, dejando atrás las dudas y mostrando una sólida actuación frente al Manchester City. Con un contundente 3-0, los merengues dominaron el encuentro gracias a un brillante hat-trick de Federico Valverde, quien marcó los tres goles antes del descanso. A pesar de un penal fallado por Vinicius, el equipo se mostró firme y efectivo, asegurando una ventaja significativa en la ida de los octavos de final.
El encuentro en el Santiago Bernabéu tuvo un contexto complicado para el City, que llegó con múltiples bajas, incluyendo a figuras como Mbappé y Rodrygo. Ante esta situación, el técnico Álvaro Arbeloa se vio obligado a recurrir a jugadores de la cantera, sumando a su equipo a jóvenes talentos como Thiago Pitarch, quien debutó en el once inicial junto a Valverde en el mediocampo. Las expectativas eran bajas, y muchos apostaban por una victoria contundente de los dirigidos por Pep Guardiola.
Desde el inicio del partido, el Manchester City intentó tomar el control, moviendo el balón con agilidad. Sin embargo, la defensa del Real Madrid se mostró impenetrable. Fue así que, en un contragolpe, Valverde abrió el marcador a los 20 minutos, seguido rápidamente por dos goles más, que dejaron al City sin respuestas. A pesar de sus intentos por reducir la desventaja, el equipo inglés no logró concretar sus oportunidades, mientras que los locales celebraban una victoria que los deja bien posicionados para avanzar en la competición europea.



