El Real Madrid afronta dos meses decisivos para la solidez del proyecto encabezado por José Mourinho. El equipo tendrá primero una serie de partidos con el Santiago Bernabéu como principal respaldo y luego deberá atravesar un período de compromisos fuera de casa que comenzará con el Clásico frente al Barcelona en el Spotify Camp Nou.
Después de un parón internacional de casi tres semanas, el conjunto merengue retomará la competencia doméstica con el recuerdo reciente de la derrota por 2-1 ante el Atlético de Madrid, en el Riyadh Air Metropolitano, en su última presentación de septiembre. Ese resultado representó el segundo tropiezo de la temporada, luego del 1-0 sufrido contra el Real Betis en La Cartuja, un mes atrás.
Los dos partidos perdidos tuvieron un elemento en común: las dificultades del Real Madrid como visitante. Además de esas derrotas, el equipo debió esforzarse hasta el final para imponerse en sus otras dos salidas, ante el RCD Espanyol en Cornellà y frente al Elche CF en el Martínez Valero. Ambos encuentros se resolvieron con goles en los últimos minutos del delantero español Carlos Espí.
En ese contexto, el Bernabéu aparece como un escenario determinante para que el equipo recupere consistencia y evite ceder más puntos. El Real Madrid se encuentra a cinco unidades del Barcelona, líder hasta el momento, mientras continúa rodeado por el ruido generado por las actividades extradeportivas del delantero francés Kylian Mbappé.
De los próximos cuatro partidos, tres se disputarán en el estadio madridista. El objetivo será aprovechar el respaldo de su público, transformar al Bernabéu en un fortín y alcanzar la solidez necesaria antes de afrontar una seguidilla más exigente lejos de casa.



