El príncipe Harry y Meghan Markle planean regresar al Reino Unido junto con sus hijos, Archie y Lilibet, seis años después de instalarse en Estados Unidos por la presión mediática que denunciaban en Gran Bretaña. Según la información difundida, la mudanza podría concretarse en los próximos días y la pareja ya habría avanzado con la inscripción de los chicos en una escuela británica. Archie tiene 7 años y Lilibet, 5.
Los duques de Sussex también habrían comunicado su decisión al rey Carlos III. El regreso se produciría después de que Harry y Meghan expusieran públicamente aspectos de su relación con distintos integrantes de la familia real, entre ellos el monarca, el príncipe Guillermo y Kate Middleton.
La experta en realeza Rebecca English aclaró que una eventual vuelta al país no implicaría cambios en la situación institucional de la pareja. Harry y Meghan renunciaron a sus funciones como miembros activos de la familia real y, de concretarse el traslado, no residirían en ninguna propiedad de los Windsor ni retomarían tareas oficiales.
Harry habría informado personalmente a su padre y a su hermano Guillermo sobre el regreso el domingo 16 de agosto. En el plano personal y privado, Carlos III habría recibido la noticia con satisfacción, aunque mantendría la decisión de que no haya modificaciones en el papel de los Sussex como miembros no activos de la realeza, una condición que ambos expresaron en reiteradas oportunidades durante los últimos años.



