El 15 de marzo se llevarán a cabo las elecciones autonómicas en Castilla y León, donde más de dos millones de ciudadanos están habilitados para votar. En total, 2.097.768 electores -3.145 más que en los comicios anteriores- decidirán quiénes serán los 83 procuradores que integrarán el parlamento de la región. Para alcanzar la mayoría absoluta, se necesitan 42 escaños.

Las provincias de Castilla y León elegirán a sus representantes de la siguiente manera: Valladolid contará con 15 procuradores; León con 13; Burgos con 11; Salamanca con 10; Soria con 5; y Palencia, Segovia y Zamora elegirán 7 cada una. Es importante destacar que las candidaturas deben superar el 3% de los votos válidos en su respectiva provincia para ser consideradas en la asignación de escaños.

A tan solo unos días de la votación, las encuestas indican que el Partido Popular, liderado por Alfonso Fernández Mañueco, actual presidente de la Junta, se posiciona como el favorito. Le sigue el PSOE, con Carlos Martínez como candidato, y Vox, representado por Carlos Pollán. Asimismo, las encuestas muestran una fuerte competencia por las posiciones adicionales, donde Unión del Pueblo Leonés y el bloque de Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo se disputan el cuarto lugar, mientras que Podemos y Alianza Verde también buscan obtener representación.

Según las proyecciones del último sondeo del CIS, el PP podría obtener entre 28 y 38 escaños con un 33,4% de los votos, mientras que el PSOE alcanzaría entre 26 y 35 escaños con un 32,3%. Vox, por su parte, podría conseguir entre 11 y 19 procuradores con un 16,1% de apoyo. Las cifras de otras encuestas, como la de Sigma Dos, muestran resultados favorables al PP, pero también una competencia reñida en las posiciones inferiores, lo que podría cambiar el panorama político en la región.