El Pentágono emitió una guía médica con protocolos uniformes para detectar y tratar la deficiencia de testosterona en hombres dentro de la Agencia de Salud de la Defensa (DHA, por sus siglas en inglés). Las directrices tienen efecto inmediato y están dirigidas a los departamentos militares y a los proveedores de atención médica de la organización.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, informó que la guía fue emitida por el director de la DHA y que también establece responsabilidades para garantizar su cumplimiento. Según explicó, el objetivo es identificar y tratar de manera anticipada los niveles hormonales considerados subóptimos, como parte de las medidas destinadas a cuidar la salud de los combatientes, fortalecer su rendimiento y maximizar la preparación de las fuerzas.

La medida da continuidad al anuncio realizado en julio por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había anticipado que el Departamento comenzaría a realizar pruebas para detectar posibles deficiencias de testosterona y recomendaría terapias hormonales cuando fueran consideradas necesarias. En esa oportunidad, Hegseth sostuvo que, aunque Estados Unidos invierte en armas, plataformas y equipos, la ventaja táctica más decisiva sigue siendo el combatiente individual.

Las nuevas directrices reemplazan a otras publicadas a comienzos de mes y retiradas poco después. Con la normativa vigente, la DHA busca unificar los criterios de detección y tratamiento aplicados por sus áreas médicas para los hombres que presenten una eventual deficiencia de testosterona.