El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, aseguró este viernes que las Fuerzas Armadas del país no realizarán ningún despliegue que implique participar o intervenir en una guerra. La declaración se produjo ante la posibilidad de que Seúl envíe efectivos al estrecho de Ormuz, una alternativa planteada por Estados Unidos a varios de sus aliados debido a las restricciones de Irán al tráfico marítimo en ese estratégico paso.
Durante una rueda de prensa en la Casa Azul, Lee sostuvo que el Gobierno mantendrá el principio de no desplegar activos militares bajo esa modalidad. “No habrá ningún despliegue de tropas que implique participar o intervenir en una guerra”, afirmó el mandatario, quien remarcó que esa postura no cambiará en el futuro.
Sin embargo, el presidente surcoreano consideró necesario adoptar medidas para proteger a los buques mercantes del país y las rutas utilizadas para el transporte de crudo. También incluyó entre las prioridades la protección de la vida y la seguridad de los ciudadanos surcoreanos, en línea con las acciones que llevan adelante otros países.
Lee señaló además que Seúl analiza cómo reforzar el despliegue de la unidad Cheonghae, cuya misión comenzó en mayo para hacer frente a amenazas contra la seguridad pública, como la piratería. Al mismo tiempo, buscó despejar las dudas sobre un eventual envío de tropas de combate y afirmó que existe preocupación ante la posibilidad de que la operación sea interpretada como una participación o un apoyo a una guerra.



